jueves, 31 de julio de 2008

El Movedor de Casas

Había una vez una cuidad llamada Stofa que tenía serios problemas:
Las casas se cambiaban de lugar, pero eso sucedía solamente cuando hacía mucho, mucho calor.
La muchedumbre ya estaba re cansada de que cuando regresaban a sus hogares, éstos no estuvieran donde los habían dejado y tuvieran que salir a buscarlos hasta encontrarlos.


El Intendente, Fantoro Bolseban, hizo varias llamadas telefónicas a todas las provincias y países para que lo ayudaran con este problema.
La gente estaba muy asombrada de que las casas tomaran vida, y no sabían qué pensar. Resulta ser que en la ciudad había un señor que era genio, se llamaba Pedro Calderón. También era pintor, cuando él pintaba las casas y los dueños no lo veían les colocaba una camarita; en el verano cuando advertía que las familias se iban, él aprovechaba para mover los hogares de lugar. Lo hacía solamente por diversión.
Un día el Intendente mandó a revisar casa por casa, porque sospechaba algo. Cuando los ayudantes del Intendente fueron del pintor Pedro y éste les abrió la puerta vieron cámaras, aparatos, botones raros; entonces los ayudantes del Intendente le hicieron muchas preguntas a Pedro y no le quedó otra opción de decirles toda la verdad.
Se sorprendieron muchísimo, llamaron al Intendente diciéndole que habían encontrado al “MOVEDOR DE CASAS”.



El Intendente se asombró aún más de todo lo que le contaban. El pintor se hizo muy famoso con el nombre artístico “EL MOVEDOR DE CASAS”, porque todos reconocieron que era una travesura genial. Él les prometió a las personas que no iba a volver a hacer algo como eso, los habitantes lo perdonaron y vivieron felices y comieron perdices.

Catalina Bruna - 6º Grado (cuento)