martes, 25 de noviembre de 2008

Clic el gnomo

Había una vez un bosque hermoso con árboles de todos los tipos y tamaños, también había pastito, ramitas y semillitas de los tonos de marrón, amarillo, naranja y verde. En él vivían muchos seres mágicos. Entre esos seres maravillosos uno era el más bueno se llamaba Clic. Él siempre ayudaba a los niños y les cumplía los deseos. Era un personaje especial, muy distinto a todo lo que nos imaginamos…
Hasta esos momentos el bosque era encantado, bello y tranquilo. Hasta que un día llegó un malvado “Desdeseante” y justo estaba de mal humor, para colmo despedía un olor desagradable cada vez que se enojaba.
¿Saben ustedes que es un Desdeseante? Bueno una de esas especies raras, una criatura que le saca los deseos a los niños y para más datos es algo gruñón!. La criatura, sin dudarlo, le sacó el encanto que había dejado Clic a todo el lugar.
¿Cómo hizo? se preguntarán ustedes…
Fácil, con su varita dijo -Sara catura salchi al encanto y… pufff desapareció la magia. Clic ya no sabía qué hacer, porque si él cumplía deseos y el otro los sacaba, ya regalar deseos no tenía gracia.
Clic estaba muy preocupado… Ya en su casa triste pensó… y pensó hasta que… ¡Se le prendió la lamparita!.
Decidió inventar un ahuyenta Desdeseantes pero, ¡qué misterio! ¿Cómo se hará un Ahuyenta Desdeseantes? porque todos conocemos ahuyenta brujas, ahuyenta moscas, ahuyenta pájaros y hasta ahuyenta tormentas… Dicho esto fue a buscar unas cosas para construirlo, aunque no supiera bien como.
En el bosque existía un búho amable al que le podían pedir consejos sin ningún problema. El búho le dijo que tuviera mucho cuidado porque alguien muy gruñón es alguien que también se enoja mucho con las personas. Encontró un poco de paja mágica que fue lo único que le quedó al bosque, piedras y piedritas, unas estrellitas amigas de la luna Catalina y otras cositas más; con todos esos elementos hizo un aparato rarísimo. Cuando lo terminó fue corriendo hasta el bosque y lo colocó en su sitio; se escondió entre los arbustos y se puso a esperar que llegara el Desdeseante, cuando el vino se dio cuenta que no funcionó el ahuyenta desdeseantes.
Clic dijo : -Voy a necesitar un poco más de ayuda- Entonces fue a buscar a alguien para que lo auxiliara. Todos querían aportar su idea, entonces dijo : -¡Vamos, ayúdenme todos!
Los amigos empezaron a pensar:.-ya sé hagamos un muñeco para espantarlo como si fuera un espantapájaro - dijo el conejo Juan. Primero para hacer la cara lo solucionaron con un plato color cremita brillante para el pelo la paja mágica, para el pantalón y la remera usaron ropa vieja y para los zapatos le pidieron un par al ciempiés total tenía muchas. Alegre les dio un par, se lo pusieron al muñeco y listo. Pero después pensaron cómo iban a hacer para poner esta creación, sin que el brujo se diera cuenta porque siempre tenía muy vigilado el bosque. Para eso llamaron a la abeja cantante para qué entonara una canción de cuna así, la abejita cantó para ellos y el guardia se durmió y pudieron colocar el muñeco. Cuando el brujo fue a ver si los guardias estaban trabajando se asustó mucho con esa figura, así que salió corriendo y se fue del bosque. ¿Qué le habrá sucedido? Misterio!. Muy bien no se sabe, lo cierto es que estuvo días y días corriendo por allí…¿Cómo cambió el bosque?. Le dijeron a unas haditas que ayudaran con su magia a volver todo tranquilo otra vez y en segundos todos vivieron felices pero… ¿Qué pasó con el brujo? ¿Dónde lo llevaron? Se cansó de correr asustado y lo llevaron a la Cárcel de la Amistad, ¿Y qué es eso? Es una especie de presidio donde enseñan a ser amigos; después de unos días el Desdeseante aprendió a ser compañero de todos, a desear cosas hermosas y a no molestar, por eso ahora se llama el Recogeamistad.

Valentina Julia Dalmasso - 6º Grado (cuento)

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